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¡Su propósito eterno!


Primero que todo tengamos bien clara esta palabra… "La Voluntad de Dios nunca te llevará donde su Gracia no te proteja", esto, para que podamos gozarnos en conocer        y entender lo ya establecido… ¡Su propósito eterno!

Definamos estas dos palabras: “Propósito y Eterno”

¿Qué es un propósito?  
Un propósito…
  • Es tener la determinación firme de hacer algo. 
  • Es estar firme en el objetivo que se pretende alcanzar.
¿Cuál es Su propósito? 
Esta es la pregunta que hoy vale la pena hacernos para saber de una vez por todas cual fue ese pensamiento y plan establecido por Dios para bendición de toda la humanidad… porque así fue escrito para ellos en ese tiempo, pues participaron del llamado siglo malo: “Yo sé los pensamientos que tengo acerca de Uds, dice el Señor, pensamientos de paz, y no de mal, para darles el fin que Uds esperan…. (Jer: 29:11). Gracias a Dios esta palabra ya es historia, porque YA fue cumplida para bendición del hombre.

El mejor ejemplo lo podemos tomar con plena seguridad, cuando nos referimos específicamente al caso del propósito y plan que Dios en ese cuerpo Jesús quería alcanzar mientras cumplía Su ministerio terrenal; el cual  ya se cumplió y se estableció en la cruz conforme a Su perfecta voluntad. Tanto para los que vivieron antes de la cruz, pues ¡A lo suyo vino y no lo recibieron!, y de igual manera sucedió con los que vinimos después de ella… “Dios ES el todo y en todos.” Así esta verdad no le haya amanecido a muchos en este tiempo.

¿Qué quiere decir eterno? 
Quiere decir:
  • “Que no puede ser medido por el tiempo. 
  • Que no tiene ni principio ni fin.” 
  • Y que es válido siempre.
Por lo cual decimos que… El Eterno estableció lo eterno, (Ser UNO en todo y en todos). Su propósito es eterno… y éste ¡NADA NI NADIE lo puede cambiar! 

Para poder gozarnos en esta tremenda verdad de conocer cual fué Su propósito eterno, lo primero que debemos hacer es cerrar de plano nuestra mente natural religiosa, porque de seguro nos encontraremos con esta respuesta a la que en lo posible todos en este mundo y mientras existamos en este cuerpo natural, debemos despertar, cada uno conforme a Su perfecta voluntad y en Su tiempo; pues por causa de esa manera de pensar no lo hemos podido disfrutar. Lo mejor de todo es que éste propósito especial… YA fue establecido para nuestra bendición en Él, desde antes de los tiempos de los siglos.

Ese propósito no es nada más que… ¡Vivir el Espíritu eterno, el cual somos!

Esta verdad que en este día compartimos, así a muchos les suene a locura o blasfemia, la debemos compartir para que podamos vivir conscientemente dicho propósito; porque como Espíritu que somos, siempre y cuando existamos  a este mundo terrenal estaremos en esta tierra… “Recordando y Aprendiendo”  todo lo que sea necesario y perfecto para poder vivirlo a Él.

¡A que debemos despertar entonces? 
Debemos despertar a…

1… ¡Conocernos como fuimos conocidos!

Solo siendo despertados a esta verdad eterna podremos gozarnos en este, Su propósito.
Desde ese tiempo cuando el apóstol Pablo compartía el evangelio de la gracia que le había sido dado, se lo dijo a sus discípulos en Corinto indicándoles los pasos en los que él mismo había caminado para entender dicho propósito, diciendo: “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, (entendió – despertó), y les dijo: dejé lo que era de niño.

Les dijo también: Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara... ¿Qué verían cara a cara? (Su propósito eterno). Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido… ¿Cómo se debían conocer? (como Espíritu), no como cuerpo. Como eternos, y no como temporales. (1Cor: 13:11-12).

2… ¡Vivirlo a Él!
  • Esta es la verdad que YA debemos estar viviendo pero en conciencia, no solo por información. 
  • Esta es la verdad que hoy debe regirnos, pues es la misma vida de Dios la que se manifiesta a través nuestro.
¿Por qué es que decimos que en este cuerpo natural, recordamos y aprendemos para poder vivirlo a Él?

Porque…
  • Somos Espíritu, y es el Espíritu quien recuerda en este velo de carne Su verdadera identidad, ya que ésta se olvida al tomar cuerpo en este mundo por causa del ego que se empieza formar; de la misma manera que sucedía con todos aquellos que al tomar cuerpo antes de la cruz, eran contaminados por el pecado de adán, siendo así separados de la Gloria de Dios. Hoy el Espíritu por causa del ego se duerme, por eso fue dicho: “despiértate tú que duermes…”  
  • El Espíritu es quien recuerda en este cuerpo natural, y es el velo de carne o cuerpo quien debe aprender a someterse al Espíritu que somos.
1.- Todas las cosas que suceden en nuestra vida, absolutamente todas están sostenidas en Dios. 

Así nos sea difícil de entender de primera mano, pero de seguro el Espíritu que nos habita nos guiará a toda verdad, porque… “Nada, absolutamente nada está fuera de Su control y señorío. Nada está fuera de Su perfecta voluntad; así no nos guste.”

Entender el propósito establecido por Dios nos será más fácil, si entendemos el origen de todas las cosas, el cual no es más que Dios mismo quien es el que “sustenta todas las cosas con la palabra de su poder”, pues  así dijo el Señor: “Que NO se alabara el sabio en su sabiduría, ni el valiente en su valentía, ni  que el rico se alabara en sus riquezas. Si no más bien que se alabaran, en entenderlo y conocerlo porque él ES Dios, quien hizo misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiso, pues él ES soberano” (Jer: 9:23-24).

Nota especial... 
Entendamos por el Espíritu estas palabras que escribió un varón de Dios:

Comprender “El principio, la fuente y la procedencia del propósito de Dios para nuestra vida en este mundo, es una tarea personal, individual, para que luego sea colectiva.” Individual porque dentro nuestro está EL COMIENZO de ese propósito de vida, Dios mismo, el cual es la raíz de todo; tanto de lo natural como de lo celestial.”

Durante mucho tiempo en nuestra vida, lo hemos buscado por fuera, en religiones, conceptos, opiniones, formalismos, costumbres, tradiciones, personas, y diversos géneros de creer o le que algunos llaman fe.

Podríamos decir que humanamente y durante “Un tiempo creemos así, luego de otra manera, la cual produce en nosotros, cambios de credos para estabilizar esa fe o ese creer que luego hay que cambiar; en otras palabras todo esto no es más que un círculo vicioso de cambios de fe. Y nunca accedemos con el origen de nuestro propósito de vida, el cual ES Dios, y esto de entender Su propósito eterno, lo hace Él mismo desde nuestro interior.” Porque… ¡No es del que quiere, ni del que corre sino de Dios!!!

La vida tiene un gran y eterno propósito como ya lo dijimos anteriormente. ¡Vivir el Espíritu eterno, el cual somos!

Este diseño celestial está entretejido en nuestro interior, y no es más que nuestro Espíritu, nuestra verdadera identidad. El Yo Soy que se está manifestando en todos y cada uno de nosotros en el mundo entero. En unos de una forma y en otros de otra, pero el Espíritu ES el mismo.

Lo que nos sucede en el camino de la vida, por duro y difícil que sea en estos momentos, así hayamos pensado soltar nuestros sueños, desistir de cumplir nuestras metas, así la desconfianza se haya apoderado de nuestra mente, y la vida se nos haya vuelto una carga, sin enfoque ni puertas de escape; con todo, y aún la adversidad esté en pie… nada de eso le puede quitar el propósito a nuestra vida, porque el propósito no lo diseñamos nosotros.

Esto ya fue delineado para nosotros con unas dimensiones fuera de este mundo tradicional, dimensiones que al entenderlas veremos que las cosas que pasamos, son insignificantes en comparación a ese propósito eterno ya establecido para nuestra bendición. “porque las aflicciones del tiempo presente NO son comparables a la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse; y esto no es más que el ¡DESPERTAR EN CONCIENCIA!!!

Un propósito único e inalterable, y con demostraciones al compás de una ciencia que supera al libro concluido.

2.- No está en un escrito caduco. 
Cuando buscamos propósito en un escrito, lo único que veremos son las experiencias de los que vivieron también el propósito de sus vidas en sus tiempos; por eso NO repitamos propósitos ajenos, porque estaremos caminando en los zapatos de un “difunto”, sin descubrir por nosotros mismos la historia y el propósito de vida que contiene, aquí y ahora el diseño de la eternidad para nosotros, el TESORO escondido dentro de nuestra humanidad.

3.- No es del que más corra. 
Que no te moleste que alguien piense que está adelantado de ti. El propósito es individual, no es una competencia mientras tú estés seguro de tu propósito; porque del que tú piensas que está adelantado, también té verá a ti adelantado. Lo que pasa es que a juicio de cada uno, tenemos propósitos diferentes pero canalizados en el descubrimiento del propósito que está grabado en nuestro interior…

La competencia en querer ser mejor que los demás, es estar en pleno desconocimiento de nuestro diseño eterno, si competimos, solo demostraremos que no estamos a gusto con nuestra vida, y eso solo sucede porque estaremos interpretando ególatramente un propósito falso para nosotros.

4.- Ya está establecido.
Hay un propósito de vida encerrado en nuestro interior. Nada está fuera y por el Espíritu lo entendemos. Todo está en nuestro interior, y descubrirlo es “nuestra labor o asignatura de vida”; aunque tengamos que desinstalar toda la información incorrecta que hayamos recibido, para nuestro empoderamiento.

Nada más satisfactorio en la vida que ser parte del propósito que se diseñó para nosotros sin margen de ningún error. Renovarnos en nuestra manera de pensar, eso sí es enteramente “responsabilidad individual.”

Lo mejor es desconectarnos por completo de todo lo viciado y religioso porque lo único que eso nos da es apariencia de vida. No es nada más que un método placebo religioso donde todo nos parece que es verdad y lo que en verdad es falsedad y mentira… (Visto desde nuestro nivel de Gloria).

El propósito de nuestra vida, no lo dicta nadie; nosotros mismos lo descubrimos porque está envuelto dentro de nuestra humanidad. Por eso no desistamos, pues estaríamos viviendo solo como humanos, siendo divinos, celestiales. ¡Yo Soy! … y si Yo Soy… ¡Tú eres!!!

Tan pronto como empieces a sentir tu unidad con el Ser verdadero, la identidad psicológica (ego)  se alzará en su gran lucha; la lucha para proteger su supervivencia misma… “pues estos se oponen entre sí, para no hacer, lo que queremos en Espíritu”.

Éste NO renunciará a su control ilusorio sobre el SER tan fácilmente. El Ego o (falso dios) usará todo truco para evitar que descubras tu verdadera naturaleza...  pero no temas. 

Tienes el verdadero poder de tu lado y es importante recordar esto cuando la mente ataca. Puedes trascender su influencia permaneciendo como el Observador inmóvil y sin forma. (Dios). Esto es ir más allá, no identificarte con lo exterior. Si no con tu verdadera Esencia lo cual es inmutable en todos.

En conclusión:
Esta verdad es la que hoy podríamos llamar como ¡La Gloria más excelente!
Conocer que Dios ES el todo y en todos, es gozarnos de Su propósito eterno. Y aplicarlo hoy en nuestra vida, por encima de todo pensamiento, emoción y acción ególatra es nuestro mejor ejercicio… ¡Vivirlo a Él!!!

¡Somos Su gloria, bendición, presencia, plenitud, esencia y vida suya en este mundo! 

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Nota:

Puedes depositar tu ofrenda en cualquiera de las oficinas de Davivienda, en (Daviplata) al N° 3122319222 a nivel Nacional a nombre de William Daniel Muñoz Molano C.C # 16680415 de Cali, o en cualquier oficina de Western Unión CC.16680415. En Colpatria N° 5872056409.

El apóstol Pablo escribió en (2Cor: 9:1-15) “Cuanto a la ministración para los santos, es por demás que yo os escriba”; pues conozco vuestra buena voluntad y generosidad, y no como de exigencia nuestra. Pero esto digo:

1) El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.

2) Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;

3) Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.

Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios; pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros.

¡Gracias a Dios por su don inefable!