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¿Quién eres tú?



¿QUIEN ERES TU?

Esta es la pregunta universal a la que debemos despertar, y su respuesta a ella, es la  palabra que queremos compartir en este día de hoy…

Como introducción:

Reflexionemos en las palabras del Dr. Deepak Chopra, médico, escritor y conferencista Indú. Comunicador y escritor de muchos libros sobre espiritualidad y el poder de la mente en la curación médica.  En una de sus conferencias públicas dictada en 1993 respecto de esta pregunta universal, de ¿Quiénes somos?, dijo lo siguiente.

“La idea usual de quiénes somos viene de la superstición del materialismo. Normalmente pensamos en nosotros como un cuerpo físico que ha aprendido a pensar, y como alguna clase de ego encapsulado en una piel que está confinado en una bolsa de carne y hueso y vive el lapso de una vida metido en el volumen de un cuerpo.

Esta idea de quién somos viene a nosotros porque interpretamos la realidad a través de nuestros sentidos. Nuestros sentidos, creemos, nos dan un cuadro exacto del mundo. Nosotros tenemos esta idea de que la experiencia sensorial es la prueba crucial de la realidad, que sólo si puedo tocar algo, o ver algo, realmente hace que exista - por otra parte simplemente está "en mi imaginación”. Incluso desde el punto de vista del "sentido común", sabemos que esto no es verdad.

Mis sentidos me dicen que la Tierra es plana, y nadie cree eso ya. Mis sentidos me dicen que el suelo donde estoy parado es estacionario, pero yo sé que está moviéndose a través del espacio a velocidades vertiginosas. Mis sentidos me dicen que ciertas cosas tienen una cierta textura, color y olor - pero resulta que de lo que yo me doy cuenta de estas cosas, realmente no son su naturaleza intrínseca, es la respuesta del observador.  Así es cómo mis sentidos descifran algo que es mucho más extenso, más abstracto y realmente inefable.”

Meditemos por el Espíritu en estas palabras… 


No somos lo que pensamos, no somos lo que decimos  y no somos hacemos; no somos lo que vemos, y no somos lo que oímos de nosotros, somos lo que Dios dice que somos. Entonces… ¿Quiénes somos?  Y ¿Porque no vivimos en este mundo, como lo que somos?

Esta respuesta está en el Espíritu, está en cada uno de nosotros… Y solo cuando despertemos a ella hará que nuestro corazón salte de emoción por haber entendido Su palabra, y en ese momento, empezaremos en Dios, a gozarnos de Su plan perfecto, de Su propósito eterno, de Su soberanía, omnipotencia y amor. 

YO SOY… La Manifestación Visible del (Espíritu – Vida – Dios). Esta es la respuesta a esa pregunta universal que ha estado por siempre en nuestro corazón, pero que solo se ve con los ojos del Espíritu y se entiende con la mente de Cristo. Esta es la palabra que vamos a tratar en este momento.

En la canción “AYER TE VI” del cantante y pastor cristiano Jesús Adrian Romero, podemos reflexionar acerca de esta verdad, pues los ojos de nuestro entendimiento en Dios serán alumbrados para que desde ya despertemos en conciencia y aprendamos a vernos todos y cada uno de nosotros como lo que verdaderamente somos… Su Manifestación Visible en un cuerpo natural.”  

Canción: “AYER TE VI” https://www.youtube.com/watch?v=ESaATv4NNkc 

Una pequeña porción de la letra de esta canción dice así: “AYER TE VÍ… Te vi en un niño de la calle, sin un lugar para dormir; te vi en sus manos extendidas, pidiendo pan para vivir; te vi en sus ojos suplicantes y en su sonrisa titubeante, AYER TE VI… Te vi en un cuarto de hospital, en soledad te vi llorar; te vi en el rostro atribulado de un enfermo desahuciado, sin esperanza de vivir, cansado de tanto sufrir,  AYER TE VI… Fue más claro que la luna y en mí no quedaron dudas, fue una clara aparición, y me ha saltado el corazón, cuando te vi… AYER TE VI.”

Esta canción, es una de esas canciones que muchas veces  cantamos, y de la que no podemos decir que no entendemos; pues como dice la canción, es a Dios mismo a quien vemos en la vida de nuestro hermano, sin importar la condición en la que se encuentre… “Es más claro que la luna y en nosotros tampoco deben quedar dudas de esta verdad.”

Pero ¿Que es lo que está pasando cuando tenemos que aplicar esta verdad en nuestra vida?  ¿Por qué si decimos que lo entendemos, no estamos obrando en línea con esa verdad que nos hace libres, y nos complicamos entrando en razonamientos  vanos? ¿Por qué no más bien gozarnos al ver como el Señor vive Su vida en, a través nuestro, y como se manifiesta en todo y en todos?

Veamos algunas razones…

De pronto puede ser por lo que estamos viviendo en ese mismo momento que ciega nuestro entendimiento y en nuestra reacción, no obramos como Él; o por esas experiencias que han marcado nuestra vida de una forma dolorosa en el tiempo; o porque le estamos dando más credibilidad a nuestros sentidos naturales, a los pensamientos, sentimientos y actitudes sugeridos por ese falso dios o ego; ese que así no queramos reconocer, ha venido gobernándonos durante todo el tiempo de nuestro existir; o tal vez porque según nuestro parecer, las cosas  en la mayoría de los casos deberían ser, o haber sido, como nosotros esperábamos que fueran; pero como dijo en alguna ocasión y en su tiempo el hombre más sabio que hubo sobre la tierra antes de Jesús, el rey Salomón: ¡Vanidad de vanidades, todo es vanidad!

Por encima de todo lo que a nosotros nos parezca o no; Su palabra, Su voluntad y Su propósito son cumplidos, pues si la palabra del rey es con potestad, ¿Y quién le dirá: ¿Qué haces?, cuanto más la palabra del Señor y sus propósitos se cumplieron ¡Todo está bajo Su control y señorío!  

Ejemplo: 

Así fue escrito: “Hay vanidad que se hace sobre la tierra: que hay justos a quienes sucede como si hicieran obras de impíos, y hay impíos a quienes acontece como si hicieran obras de justos. Digo que esto también es vanidad “(Ecle: 8:14). ¿Quién al leer esta palabra escrita por Salomón no cuestiona o pone en tela de juicio la voluntad perfecta de Dios? así nuestra primera reacción a la pregunta sea negar que no cuestionamos, y que ni si siquiera lo pensamos, etc; es la reacción normal cuando se recibe la palabra de Dios con una mente natural, porque “El vino nuevo de la palabra, en odres nuevos se ha de echar…” (Luc: 5:37-38).

Igual que Jesús en su tiempo… Tú y yo somos la manifestación visible de Dios en esta tierra. Por desconocer esta verdad, y no aceptarla, de que Jesús era el mesías que esperaban, y ni siquiera cuando Él mismo se hizo visible ante los ojos de su pueblo como el cumplimiento de la palabra (Isa: 9:6), el evangelio de la gracia fue predicado a los gentiles. A los que según los judíos no eran dignos de ser llamados hijos de Dios, pero Su palabra se tenía que cumplir (Hech: 18:6) (Hech: 13:46-48). Su voluntad perfecta se cumple, y si no se renueva la manera de pensar, no se puede comprobar que es agradable y perfecta (Rom: 12: 2).

Ejemplo:

Esto le sucedió a uno de los más grandes discípulos del apóstol Pablo y que fue alumbrado en la verdad del evangelio por Priscila y Aquila, también discípulos suyos. Éste judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras. Que había sido instruido en el camino del Señor; y era de espíritu fervoroso, que hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan.  Cuando lo oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios (Hech: 18:24-26) (1Cor: 3:4-9).

Santos,  eternos y perfecto en Dios... “El Señor no tiene más ojos que los tuyos y los míos; no tiene mas manos que las tuyas y las mías; no tiene mas boca que la tuya y la mía; no tiene mas oídos que los tuyos y los míos; no tiene mas piernas que las tuyas y los mías… Lo que quiere decir entonces es, que el Señor (Espíritu – Vida – Dios), no tiene más cuerpo para moverse en este mundo, que el tuyo y el mío.”

Esta verdad  debe estar  siempre presente en nuestro caminar,  para que podamos vivir lo que nos resta en este mundo como se debe, manifestando lo que somos; tomando el control de todas las cosas, de los pensamientos que se levantan en nuestra mente,  de las palabras que salen de nuestra boca, de las obras que hacemos, y de esas actitudes que hay en nuestro corazón y que están siempre a la luz, en Dios, porque ¡En Dios no hay nada oculto! (Sal: 139:1-6). 

Si YO SOY  la misma Manifestación Visible del (Espíritu – Dios), mi hermano también lo es;  y cuando hacemos algo o no por él, es a Dios mismo a quien lo hacemos. “Si sirves, ¿A quién sirves?, si ofendes ¡A quién ofendes?, si golpeas ¿A quién golpeas? Y si gritas ¿A quién gritas?” A este despertar de la verdad es a lo que debemos llegar todos nosotros, para poder “Reinar en vida por el conocimiento de la palabra”, pues nosotros somos la abundancia de Su gracia y el don de Su justicia manifestándose… (Rom: 5: 17b).

Todo lo que hacemos, a Dios mismo lo estamos haciendo...

Jesús dijo: “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces respondieron diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?  Y la respuesta fue… De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” (Mat: 25:35-40). 

Entendamos…“TODOS y cada uno de nosotros que mientras existamos en este cuerpo natural, estamos viviendo la misma experiencia terrenal que tuvo (El Señor – El Yo Soy – Dios) mientras vivía en ese cuerpo Jesús, que Él mismo se preparó para cumplir Su propósito  al vivir y morir como siervo (Heb: 10:5) (Mar: 10:45). No hay nadie más en este mundo que esté viviendo, sino Él mismo.

Entendamos que después de la cruz, ¡El que vive y ha vivido desde siempre y por siempre es Él y no nosotros! … Hoy nosotros existimos, y con esto me estoy refiriendo a lo natural, al vaso de barro, al cuerpo, a lo que nació y que también debe morir; pero el que vive eternamente, es Él; el (Espíritu – Cristo – Dios – Yo Soy) y lo hace a través nuestro… ¡Tremenda bendición para experimentar!

Existir o existencia: es "La estancia en el mundo." // Tener realidad física o mental [una persona o una cosa].

Miremos este video que es una porción de la película “El Rey León” y que nos ayudará a ver las cosas desde otra perspectiva, que no sea la natural. ¿Quién eres tú? Fue la pregunta que confrontó a Simba…


Ahora, meditemos por el Espíritu en algunas de esas palabras que oímos, porque serán de alguna manera la base para vivir lo que hoy estamos compartiendo. 

Palabras de reflexión: 
1.- La realidad siempre nos confrontará… (Prov: 14:12). 
2.- Vivir en el pasado siempre nos dolerá. (Isa: 43:18). 
3.- Mira más alto y no te culpes. ¡La solución está en ti! (Hab: 3:19). 
4.- NO pierdas tu (fe) o CREER (Isa: 40:31). 
5.- Sabes… ¿Quién eres tú? 
6.- Nunca olvides tu naturaleza… (1Cor: 15: 48b). 
7.-Todo está en ti. 
8.- Sal del hoyo… ¡Esto demanda valentía! (ose: 4: 6). 
9.- Ve con los ojos del Espíritu… 
10.- Él vive en ti… 
11.- Toma tu lugar en el Ciclo de la Vida 
12.- Tú eres Él… 

A.- ¿Cómo estamos viviendo en el mundo, conforme a nuestra posición en Dios? o conforme a lo que nos dicta nuestra condición natural. ¿Cómo Espíritu? o como cuerpo… Para mí la palabra clave de este video es: ¡Toma tu lugar en el ciclo de la Vida!

Así como decimos que creemos y que entendemos que Cristo mismo es el todo, y en todos, debemos VIVIRLO; porque si nuestra vida en este mundo sigue siendo guiada por nuestra condición natural, y no por nuestra posición celestial Cristo; todo lo temporal seguirá dominándonos. Por eso el despertar a esta verdad de “Tomar el lugar que nos corresponde en el ciclo de la vida”, es tan vital para nosotros. Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo. (Efe: 5:14).

Recordemos… Tú y yo somos la manifestación visible de Dios en el lugar donde nos encontremos… Y para que entendamos mejor esta palabra, revisemos de nuevo las palabras de aquel vendedor de cigarrillos Indú, del cual nos referimos en el tema anterior, y quien es ahora considerado un maestro y guía espiritual, Sri Nisargadatta Maharaj, el cual dijo:

“Para saber lo que usted es en verdad, primero debe investigar y conocer lo que usted no es… Descubra todo lo que usted no es – (El cuerpo, los sentimientos, los pensamientos, el tiempo, el espacio, esto o eso). Nada, concreto o abstracto, que usted perciba puede ser usted. El acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe. Cuanto más claro comprenda que en el nivel de la mente usted sólo puede ser descrito en términos negativos, tanto más rápidamente llegará al fin de su búsqueda y se dará cuenta de que usted es el ser sin límites.”

Ahora, refiriéndonos al CRECER en el conocimiento de Dios y Su palabra, al día preciso en el que por la buena voluntad del Señor despertamos a nuestra verdadera identidad celestial, y al conocernos como fuimos conocidos;  tengamos presente estas palabras, “TÚ Y YO SOMOS EL SER SIN LIMITES.” También las palabras que vimos y oímos en este video; y las palabras dichas  en alguna ocasión por el profeta Jeremías, pues estas nos ayudarán a entender un poco mejor lo que SOMOS en Dios por Su buena voluntad; el cumplimiento de Su propósito en nuestra vida y la gloria y bendición de poder ser alumbrados en este conocimiento.

Así fue escrito: alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Dios, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dijo el Señor” (Jer: 9:23b-24).

B.- ¡Entenderme y Conocerme!

1.- La realidad siempre nos confrontará y tratará por todos los medios de echar por tierra la palabra. 

No importa quienes seamos en carne; el cargo que ocupemos en la empresa donde nos encontremos laborando; los estudios universitarios y especializaciones que hayamos realizado, la posición económica que tengamos, la jerarquía religiosa que se ostente en el lugar donde nos congregamos, los estudios y cursos de formación teológicos que hayamos hecho, etc; por encima de todo eso, siempre la realidad nos confrontará… “Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra…” (1Ped: 1:7). 

Se entiende por realidad: todo aquello que vemos, sentimos, palpamos  y hacemos. Todo eso que en muchas ocasiones nos limita y nos condiciona, claro está que todo esto es, dependiendo de lo que hayamos recibido y aceptado en nuestra mente, tal como toda clase de (Información – Experiencias - Recuerdos, Etc) ya sean agradables o no. No es más que lo contrario a la Verdad, a lo que YO SOY. 

La Verdad es lo que no se ve; es lo que es por encima de todo; es lo que nunca cambia a pesar de ser juzgada por lo que se ve, se siente y se hace… (2Cor: 4: 18) La Verdad es Cristo (Juan: 14:6). 

YO SOY… “La manifestación visible del Espíritu – Dios.” y así como YO SOY debemos actuar. Leamos el ejemplo que encontramos en  (Juan: 8: 1-32). ¡Dios no juzga ni condena! 

En el caso de la mujer que fue sorprendida en adulterio, Jesús tuvo que confrontar a los escribas y fariseos, con su misma realidad, les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra; pues no hay ley, ni letra que pueda estar en pié, ni por encima de la palabra de verdad. Ellos, al oírla, fueron acusados por su misma conciencia, y salieron uno a uno de esa contienda de letra y ley; hasta que quedó solo Jesús, y la mujer; a la cual le dijo: ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Y ella dijo: ninguno, Señor. Y el Señor le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más… (Juan: 8:1-11). 

No juzguemos, no señalemos y no condenemos a nadie, pues en lo que juzgamos a otro, nos condenamos a nosotros mismos; porque juzgamos, y nosotros hacemos lo mismo. (Rom: 2:1). ¡Dios no juzga ni condena! 

¡El YO SOY es la luz! 

Y YO SOY Luz (Amor)… La manifestación visible del (Espíritu – Dios)… Nada religioso puede ser luz, ni la letra, ni la ley, ni ningún conocimiento natural.  “Porque el que cree, no andará en tinieblas, porque tiene la luz de la vida; y no juzga a nadie” (Juan: 8:12-15).  ¡Yo soy luz para mi hermano y mi hermano para mí! 

El que cree – Sigue… ¡No cuestiona! 

En (Juan: 8:30-32) está escrito: “Hablando Él estas cosas, muchos creyeron en Él. Y dijo Jesús a los judíos que habían creído en Él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” 

2.- Vivir en el pasado siempre nos dolerá: 
El pasado no existe, no es, ya no está… 

Desde mucho tiempo atrás fue escrito: “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas (Isa: 43:18).  Está bien que en el mundo se oyen palabras como “Yo perdono pero no olvido”, y estas son precisamente las cosas que de alguna manera determinarán nuestro caminar, si las creemos y confiamos en ellas. 

Traer a la memoria lo que nos ha hecho daño, siempre nos dolerá. ¡Lo que fue, fue; y lo que pasó, ya pasó, y ya no existe! Olvida o acuérdate de las cosas, pero como de aguas que pasaron. Así “La vida te será más clara que el mediodía; y aunque oscureciere, será como la mañana. (Job: 11:16- 17). ¡Que nada te afecte para mal! 

3.- Mira más alto y no te culpes. ¡La solución está en ti! 

Tú no eres el error, ni la falta, ni el resbalón, ni la caída. Tú no eres lo que ves, ni siquiera lo que piensas de ti. No eres lo que hablas, y mucho menos, lo que haces… Somos la manifestación visible del Espíritu, cuando vivamos esa verdad nos gozaremos en palabras tan sabias como estas “No le hagas a nadie, lo que a ti no te gustaría que te hicieran” – “Ama a tu prójimo (próximo) como a tí mismo” – “Cuando algo hacemos o no por nuestro hermano, es a Dios mismo a quien lo hacemos” (Mat: 25:40). 

No mires las cosas desde lo natural, renueva tu manera de pensar… "La vida es una obra te teatro que no permite ensayos. Por eso canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes de que el telón baje y la obra termine sin aplausos." Charles Chaplin. 

Estemos prontos para castigar toda desobediencia, cuando nuestra obediencia sea perfecta. Porque miramos las cosas según la apariencia. Si estamos persuadidos  que SOMOS en Cristo, esto también pensemos por los demás… (2Cor: 10:6-7). 

4.- NO pierdas tu confianza, tu CREER o (fe). 

Al creer le llaman fe… 

Jesús dijo: “Si puedes creer, al que cree todo le es posible (Mar: 9:23). Tú y yo fuimos creados en el CREER, fuimos creados (Creyendo), fuimos creados en Cristo (Efe: 2:10). 

Afirmemos nuestra vida en la Palabra, ¡Solo CREE! como en alguna ocasión dijo Jesús a Marta la hermana de Lázaro, ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? ¡Quita la piedra! Lo que no te deja ver con los ojos de Dios. Así a nosotros nos parezca que las cosas ya no tienen solución, que ya están muertas. Su palabra se cumple… “Y cuando quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario.” (Juan: 11: 39-44). 

5.- Sabes… ¿Quién eres tú? 

El apóstol Pablo escribió así: porque SOMOS hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efe: 2:10).  Somos la nueva creación CRISTO, y eso es lo único “Vale” (Gál: 6:15). 

Cuando se sabe con seguridad quienes somos, lo que tenga que suceder, sucederá; y esto, en nada debe mover nuestra seguridad. Así el cuerpo tiemble y la mente sugiera a nuestros sentidos lo contrario, en Dios estamos firmes. 

Cómo estamos confesando nuestro creer ¿Desde nuestra Identidad Celestial, pues somos la manifestación visible del Espíritu – Dios? o desde nuestra naturaleza humana, desde nuestra posición o desde nuestra condición… 

Miremos estas dos formas de confesión que usó Jesús cuando iba a ser aprendido por la compañía de soldados, el tribuno y los alguaciles de los judíos, para ser llevado ante Pilatos (Juan: 18:4-9). Esto debe estar bien claro en nuestra vida cuando debamos ser ejercitados… 

1) Jesús les respondió primero desde su Identidad celestial, les dijo: (Yo soy = Dios) y cuando les dijo: Yo soy, retrocedieron, y cayeron a tierra, pero… 
2) Cuando les respondió desde su naturaleza humana: Os he dicho que (yo soy = Jesús), le pudieron llevar preso… ¡La misma biblia hace la diferencia en la escritura! 

6.- Ve con los ojos del Espíritu…  

Mira… ¡Mas Allá de lo natural! 

Para poder ver tu verdadera esencia, ver la piedra de donde fuiste cortado, y el hueco de cantera de donde fuiste  arrancado, debes mirar más allá de lo que ven tus ojos (Isa: 51:1). Vinimos al mundo mediante una línea de vida celestial; y esa línea es Cristo… pues “Cual el celestial, tales también los celestiales. (1Cor: 15:48) (2Cor: 4:18). 

Cristo es quien vive, pero para que entendamos mejor esto, de que el que vive después de la cruz es Cristo y no el hombre; leamos estos tres pasajes bíblicos que nos llevarán a entender por el Espíritu, que Yo Soy… La manifestación visible del Espíritu – Dios, el porqué de confesar creyendo y sin temor lo que somos en Dios, lo que somos conforme a Su perfecta voluntad. 

En (1Cor: 15: 28) dijo el apóstol Pablo que esta verdad, de que “Dios es todo en todos” fue establecida ya, después de la cruz, y sucedió cuando él en su manifestación Hijo, pues así se siguió presentando a los discípulos después de la resurrección, y en esa manifestación entregó el reino al (Espíritu - Dios – Padre), cuando hubo suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia, incluida la muerte. Y cuando todas las cosas fueron sujetadas debajo de sus pies… Y lo reitero en (Col: 3: 11) y en (Gál: 3: 28) donde TERMINÓ con las jerarquías naturales… pues después de la cruz YA NO HAY griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre,  hombre ni mujer, sino que Cristo es el todo, y en todos. 

En conclusión: 

Él vive en ti… 
Y es a Él, a quien se debe ver en todo y en todos…
Es a Él a quien debemos ver obrando a través nuestro y de nuestro hermano para que nos valoremos como somos. 

Toma tu lugar en el Ciclo de la Vida. 
No eres menos, ni más que nadie. Todos somos UNO. (Gál: 3: 28).
Todos somos la manifestación visible de Dios, pera ya no en un solo cuerpo, como lo fue antes de la cruz, no; sino en muchos cuerpos, en todo y en todos (Col: 3: 11). 

Tú eres Él… 
Por eso recordemos las palabras del Maestro Saint German, que dicen al respecto de lo que somos según Dios  «YO SOY» – TU ERES, Y TODOS SOMOS la plena actividad de Dios… (La Manifestación Visible del (Espíritu – Vida – Dios). Por eso llena tu mundo con la presencia «YO SOY» y cuando lo hagas, siente que lo estás haciendo conscientemente. Así Su palabra se cumplirá a tu favor… 

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice:… (Apoc: 3:7). 
Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo. (2Tim: 2:7). 

«YO SOY» La Manifestación Visible del (Espíritu – Vida – Dios), Su gloria, Su imagen, Su reflejo, Su plenitud, Su esencia y Su misma vida en este mundo.


Nota:

Puedes depositar tu ofrenda en cualquiera de las oficinas de Davivienda, en (Daviplata) al N° 3122319222 a nivel Nacional a nombre de William Daniel Muñoz Molano C.C # 16680415 de Cali.

El apóstol Pablo escribió en (2Cor: 9:1-15) “Cuanto a la ministración para los santos, es por demás que yo os escriba”; pues conozco vuestra buena voluntad y generosidad, y no como de exigencia nuestra. Pero esto digo:

1) El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.

2) Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;

3) Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.

Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios; pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros.

¡Gracias a Dios por su don inefable!